Soy desarrollador full-stack y trabajo desde Morelia. Lo que hago casi siempre es lo mismo, aunque cambie el sector: alguien tiene un proceso que sostiene con hojas de cálculo y paciencia, y yo lo convierto en un sistema que se usa todos los días.
De lunes a viernes estoy en URVENUE, en el departamento de Web Services, donde gestiono e implemento las integraciones con las que los clientes venden y administran sus entradas, boletos y paquetes. Fuera de ahí he entregado producto en producción a tres clientes propios y construyo mis propias herramientas para medir y producir el contenido que publico.
Cómo entrego
Cuando cierro un proyecto entrego también sus decisiones escritas: por qué se eligió cada cosa, qué se descartó y qué quedó pendiente. Eso es lo que permite que otra persona —o yo mismo seis meses después— lo retome sin tener que reconstruir el razonamiento desde cero.
Cada proyecto de mi documentación lleva además su lista de deudas conocidas: lo que quedó a medias y lo que hay que resolver antes de crecer. Un problema anotado deja de ser una sorpresa.
